
En la sociedad actual, la maternidad suele asociarse con protección, cuidado y acompañamiento en los primeros años de vida. Sin embargo, existe un grupo de mujeres para quienes esta experiencia se desarrolla en condiciones distintas; aquellas que se encuentran privadas de la libertad. En estos contextos, el ejercicio de la maternidad no desaparece, pero sí se transforma, atravesado por las limitaciones del sistema penitenciario y por las condiciones estructurales en las que este opera.